San Pedro Sula, Cortés.– En una acción coordinada y resultado de labores de seguimiento, la DIPAMPCO capturó en las últimas horas a dos integrantes de la Pandilla 18 señalados por participar en actividades de extorsión en la colonia Pradera. La operación fue posible gracias a una denuncia ciudadana que alertó a las autoridades sobre los movimientos de los sospechosos.
Uno de los detenidos, identificado con el alias de “Achote”, es miembro activo de la estructura con rango de “Hommie” y aproximadamente ocho años de pertenecer a la Pandilla 18. Según las investigaciones, se encarga de coordinar los cobros extorsivos y de dar órdenes sobre el programa de intimidación a comerciantes y transportistas de la zona.
El historial delictivo de “Achote” incluye capturas previas en 2024 por tráfico de drogas y en 2025 por escándalos en vía pública, lo que refuerza su perfil como objetivo de alto riesgo para las operaciones de seguridad en la ciudad.
El segundo detenido, alias “Mime”, tiene el rango de recolector dentro de la Pandilla 18 y cinco años de permanencia en la estructura. Su función principal consistía en la recolección directa de los pagos extorsivos, operando bajo las instrucciones de líderes como “Achote”.
Durante el operativo, los agentes incautaron dinero en efectivo y dos teléfonos celulares que habrían sido utilizados para amedrentar a las víctimas y coordinar los cobros, constituyendo evidencia clave para los procesos judiciales correspondientes.
Este arresto se suma a la captura de otra persona vinculada a extorsión en San Pedro Sula en menos de 24 horas, lo que evidencia la efectividad de la acción policial y la importancia de la denuncia oportuna por parte de la ciudadanía.
Las autoridades de DIPAMPCO reiteraron el llamado a la población para reportar cualquier actividad ilícita relacionada con maras y pandillas, recordando que la línea gratuita y confidencial 143, así como el número local 3399-4862, están disponibles para atender denuncias en Cortés.
La captura de “Achote” y “Mime” representa un golpe directo a la estructura de la Pandilla 18 en la zona noroccidental del país, enviando un mensaje de firmeza contra la extorsión y las redes criminales que afectan la seguridad de comerciantes y transportistas en San Pedro Sula.