El presidente Donald Trump anunció este sábado un incremento del 15% en los aranceles impuestos a todos los países, en respuesta a la sentencia emitida el viernes por el Tribunal Supremo de Estados Unidos que declaró ilegales los aranceles anteriores establecidos bajo la Ley de Poderes de Emergencia Internacional.
A través de su cuenta en redes sociales, Trump aseguró que muchos países habían “robado” a Estados Unidos durante décadas y que la medida buscaba corregir lo que consideró un desequilibrio histórico, afirmando que los aranceles se elevarían “al nivel máximo permitido y legalmente probado del 15%”.
El mandatario reiteró que la administración continuará determinando y emitiendo los nuevos aranceles legalmente permitidos, asegurando que su objetivo es reforzar la economía estadounidense y “hacer que Estados Unidos vuelva a ser grande, ¡más grande que nunca!”.
La polémica decisión judicial se produjo cuando seis de los nueve jueces del Tribunal Supremo dictaminaron que Trump no puede imponer aranceles en virtud de la Ley de Poderes de Emergencia Internacional, norma de la década de 1970 diseñada para limitar los poderes presidenciales en materia económica y de seguridad nacional.
Según el fallo, la ley permite al presidente actuar frente a “amenazas extraordinarias” en caso de emergencia nacional, incluida la regulación de bienes extranjeros, pero no otorga autoridad explícita para fijar aranceles, competencia exclusiva del Congreso.
La sentencia ha generado fuertes críticas dentro de la administración Trump. El vicepresidente JD Vance calificó de “ilegal” la decisión del Tribunal Supremo y aseguró que complicará la protección de las industrias estadounidenses y la resiliencia de la cadena de suministro, en un mensaje publicado en X.
Expertos internacionales advierten que el aumento de los aranceles podría reavivar tensiones comerciales con aliados y socios comerciales, generar represalias y afectar el comercio global, mientras el Congreso evalúa posibles acciones legales para limitar los incrementos impuestos por el presidente.
La medida también ha encendido el debate político interno, con sectores que respaldan la protección de la industria nacional y otros que alertan sobre el impacto económico en consumidores y exportadores, situando a Estados Unidos en un punto crítico de su política comercial. Por EL REPORTERO HONDURAS.