En la Sala Segunda del Tribunal de Sentencia de los Juzgados de San Pedro Sula concluyó este jueves el tercer juicio seguido contra Geovany Alberto Agurcia Pan, un taxista considerado depredador sexual y violador serial. En procesos anteriores, este individuo ya había sido condenado a penas que suman 72 años de prisión.
En esta ocasión, Agurcia Pan fue juzgado por delitos de Violación Agravada, Robo con Violencia o Intimidación Agravado y Privación Injusta de la Libertad Agravada en perjuicio de una pareja, hechos ocurridos el 8 de enero de 2024 cerca de un hospital privado y una gasolinera en el sector Bermejo de la ciudad.
Según la Fiscalía, el acusado utilizaba su taxi como instrumento para cometer los abusos: amenazaba a sus víctimas con cuchillo o pistola, las trasladaba a lugares apartados donde las violaba y las obligaba a retirar dinero en cajeros automáticos.
Además de los procesos ya sentenciados, Agurcia Pan enfrenta seis requerimientos más por delitos sexuales, y cuenta con al menos 16 denuncias previas por agresiones similares, todas en distintas fechas, lugares y circunstancias.
El 24 de junio de 2025, la Sala Tercera del Tribunal de Sentencia lo condenó por Violación Agravada, Otras Agresiones Sexuales Continuadas Agravadas, Privación Ilegal de la Libertad y Robo con Intimidación Agravado Continuado en perjuicio de dos hermanas, imponiéndole una pena de 45 años y cuatro meses de prisión.
Posteriormente, el 11 de septiembre de 2025, mediante un Acuerdo de Estricta Conformidad, fue sentenciado a 24 años por Robo con Violencia o Intimidación Agravado en grado de tentativa y Privación Injusta de la Libertad en concurso real, esta vez contra otra pareja.
El caso ha generado gran atención en la ciudad debido a la gravedad de los hechos y la reiteración de los delitos, dejando en evidencia la peligrosidad del acusado y la necesidad de medidas efectivas de seguridad para las víctimas de agresores seriales.
Las autoridades judiciales y policiales continúan trabajando en los procesos pendientes y reiteran el compromiso de garantizar que Agurcia Pan cumpla las penas impuestas, protegiendo a la población de futuras agresiones.