La Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (COPECO) activó una nueva fase de vigilancia debido a la continuidad de las condiciones atmosféricas inestables que afectan al territorio hondureño. La alerta amarilla para Quimistán y Santa Cruz de Yojoa entrará en vigor a las 7:00 de la noche de este jueves 24 de septiembre y tendrá una duración de 48 horas, mientras se mantiene un nivel preventivo en otros sectores del país.
El nuevo esquema de alertamiento también contempla alerta verde para Lempira, Olancho, Gracias a Dios, Comayagua, Intibucá, Yoro, La Paz, Choluteca, Valle y Francisco Morazán, además del resto de los departamentos de Cortés y Santa Bárbara. La decisión responde a la posibilidad de que las precipitaciones generen afectaciones principalmente en comunidades ubicadas en zonas vulnerables.
El riesgo no es únicamente preventivo. Durante las últimas horas se han registrado afectaciones en Santa Bárbara y Yoro: en Quimistán, el desbordamiento de una quebrada afectó a 18 familias, mientras que en Pinalejo las inundaciones alcanzaron alrededor de 10 barrios y dejaron al menos 15 viviendas afectadas. COPECO informó además sobre evacuaciones preventivas y trabajos para despejar drenajes y cunetas.
De acuerdo con el Centro Nacional de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (CENAOS), una vaguada en superficie interactúa con la convergencia de viento y humedad procedente del mar Caribe y del océano Pacífico, favoreciendo abundante nubosidad, lluvias y chubascos débiles a moderados, algunos acompañados de actividad eléctrica. Los mayores acumulados se prevén en sectores de las regiones occidental, central y sur.
La situación merece especial vigilancia en Santa Bárbara, donde CENAOS reportó acumulados de entre 80 y 100 milímetros durante los últimos días en algunos sectores. El meteorólogo José Pompilio Pavón señaló que las precipitaciones continuarán y podrían presentarse episodios localmente fuertes, particularmente en zonas como Quimistán y Petoa.
Ante este panorama, COPECO pidió a la población evitar el cruce de ríos, quebradas, vados y riachuelos cuando presenten aumentos en sus caudales. También recomendó mantener limpios tragantes, cunetas y alcantarillas, así como alejarse de las fuentes de agua durante las lluvias intensas y atender las instrucciones de los cuerpos de primera respuesta ante una eventual evacuación preventiva.
Durante las tormentas eléctricas, las autoridades aconsejan buscar lugares seguros y no permanecer en espacios abiertos, debajo de árboles o cerca de estructuras que puedan representar peligro. Para los conductores, la recomendación es reducir la velocidad, mantener una distancia prudente entre vehículos y no intentar atravesar calles o zonas inundadas, debido a que la profundidad y fuerza del agua pueden ser difíciles de determinar.
La vigilancia meteorológica continuará durante las próximas 48 horas mientras permanezcan las condiciones inestables. El comportamiento de las lluvias, especialmente en comunidades que ya han reportado inundaciones, crecidas y deslizamientos, será determinante para establecer posibles nuevas medidas de prevención.