Washington, Estados Unidos. Una nueva operación militar estadounidense elevó la presión contra las redes de narcotráfico que operan en el hemisferio occidental. El Comando Sur de Estados Unidos (SOUTHCOM) informó que la Fuerza de Tarea Conjunta Hemisferio Occidental ejecutó el 25 de agosto un ataque cinético contra una embarcación rápida que navegaba por una ruta marítima utilizada para el tráfico de drogas en el Caribe.
La operación fue desarrollada bajo las órdenes del comandante de SOUTHCOM, general Francis L. Donovan, quien ha colocado el combate contra los llamados “narco-terroristas” entre las prioridades de su comando. Según el reporte oficial, información de inteligencia había confirmado que la embarcación participaba activamente en actividades de narcotráfico antes de que se efectuara la acción militar.
Como resultado del ataque, cuatro personas murieron, de acuerdo con la versión difundida por el Comando Sur. La institución estadounidense las identificó como “narco-terroristas”, una denominación utilizada por Washington para referirse a integrantes de organizaciones que considera vinculadas al narcotráfico y a actividades terroristas. El comunicado no proporcionó inicialmente mayores detalles sobre la identidad de los fallecidos ni sobre la organización a la que presuntamente pertenecían.
La acción forma parte de una campaña militar estadounidense que ha intensificado las operaciones contra embarcaciones sospechosas de transportar drogas en aguas del Caribe y el Pacífico oriental. SOUTHCOM señala que sus esfuerzos buscan detectar, interrumpir y desmantelar las redes de narcotráfico mediante operaciones marítimas, intercambio de inteligencia y cooperación con países de la región.
El operativo también se produce pocos días después de otra acción anunciada por el mismo comando. El 23 de agosto, la Fuerza de Tarea Conjunta Hemisferio Occidental atacó una embarcación de bajo perfil en rutas de narcotráfico del Pacífico oriental y reportó la muerte de dos personas. Según SOUTHCOM, ese ataque también se efectuó después de que inteligencia confirmara la participación de la nave en actividades ilícitas.
Con estas operaciones, la administración estadounidense mantiene una estrategia de presión directa contra las organizaciones que Washington considera amenazas para su seguridad y para la estabilidad regional. Donovan ha advertido que su comando pretende “cazar, interrumpir y derrotar” estas redes, mientras SOUTHCOM sostiene que continuará utilizando fuerzas conjuntas y cooperación internacional para combatir el narcotráfico en el hemisferio.