Tegucigalpa, Honduras.— Una nueva onda tropical modifica este martes las condiciones atmosféricas sobre Honduras y favorece el desarrollo de lluvias, chubascos dispersos y tormentas eléctricas en diferentes regiones del país, de acuerdo con el pronóstico del Centro de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos), dependiente de Copeco. Las precipitaciones serán más intensas en sectores del norte, noroccidente y oriente, donde podrían registrarse mayores acumulados.
El fenómeno también incrementará la nubosidad y la actividad eléctrica durante la tarde y noche. Según el análisis meteorológico divulgado este martes, la onda avanzará favorecida por vientos acelerados en niveles bajos de la atmósfera, mientras que los remanentes de humedad podrían mantener algunos chubascos aislados durante las horas posteriores. En el occidente se esperan algunos de los mayores acumulados, especialmente durante las primeras horas de la noche.
Sin embargo, las lluvias previstas no significan el final de la emergencia por falta de agua. Honduras atraviesa uno de los períodos secos más severos de los últimos años y Copeco mantiene alerta roja en 75 municipios, amarilla en 71 y verde en 88, debido a la sequía meteorológica asociada al fenómeno de El Niño. El déficit de precipitaciones ya afecta el abastecimiento para consumo humano, la agricultura y las reservas destinadas a la generación de energía.
En Tegucigalpa, el panorama continúa siendo especialmente delicado. Aunque la onda tropical aportará precipitaciones sobre la zona central, especialistas advierten que estas lluvias serán insuficientes para recuperar de manera significativa los niveles de las principales represas de la capital. La Concepción y Los Laureles permanecen bajo presión por la reducción de sus reservas, razón por la cual las autoridades han prolongado las medidas extraordinarias frente a la crisis hídrica.
El antecedente inmediato demuestra que Honduras ha recibido varias ondas tropicales durante agosto, pero los episodios de lluvia no han logrado compensar el déficit acumulado. A comienzos de este mes, otra onda dejó acumulados de hasta 30 a 40 milímetros en diferentes regiones, mientras que las autoridades continuaron monitoreando nuevos sistemas atmosféricos. La actual situación combina, por tanto, períodos de precipitaciones puntuales con un déficit hídrico persistente.
Ante este escenario, las autoridades recomiendan a la población mantenerse pendiente de los boletines oficiales, particularmente en zonas vulnerables a inundaciones repentinas, deslizamientos y crecidas de ríos y quebradas. Cenaos mantiene disponibles sus pronósticos diarios y extendidos para los próximos tres días, mientras Copeco continúa vigilando la evolución de las condiciones atmosféricas. Así, las lluvias representan un posible alivio temporal para algunas comunidades, pero no resuelven todavía la grave crisis de sequía que enfrenta Honduras.