SAN PEDRO SULA, Honduras.— La entrega de maquinaria pesada a los gobiernos locales recibió este viernes el respaldo del alcalde de Concepción del Sur, Santa Bárbara, Nelson Castellanos, quien pertenece al partido Libertad y Refundación (Libre). El edil consideró que la iniciativa puede representar un alivio significativo para las finanzas municipales al permitir que las alcaldías ejecuten directamente trabajos que hasta ahora requieren, en muchos casos, la contratación de empresas privadas.
Castellanos planteó que el beneficio económico no se limita al valor de los equipos, sino al ahorro que las municipalidades podrán generar al contar con maquinaria propia para realizar obras. Según su estimación, los gobiernos locales podrían reducir hasta en un 80 % los recursos que actualmente destinan a contratar servicios externos para determinadas labores de infraestructura y mantenimiento.
“Esta maquinaria va a ser un ahorro para la economía de los alcaldes y alcaldesas”, afirmó Castellanos durante el acto de entrega, al recordar que las corporaciones municipales han tenido que desembolsar durante años importantes cantidades de dinero para disponer de maquinaria pesada. El alcalde calificó el inicio del programa como un hecho histórico para los gobiernos locales.
La primera etapa del Programa de Maquinaria Municipal contempla la distribución de 126 equipos entre 81 municipalidades. El lote está compuesto por 58 retroexcavadoras, 51 motoniveladoras y 17 tractores de oruga, con una inversión inicial cercana a los 18 millones de dólares. El proyecto completo contempla una inversión superior a los 178 millones de dólares y una incorporación progresiva de equipos para los municipios del país.
El alcance de la iniciativa va más allá de la reparación de calles. Las autoridades han señalado que la maquinaria podrá utilizarse para rehabilitar caminos rurales y productivos, atender emergencias, apoyar obras relacionadas con agua, prevenir inundaciones y ejecutar trabajos que permitan mejorar la conectividad de las comunidades. También se contempla su utilización en zonas afectadas por la sequía y en actividades vinculadas con la producción agrícola.
Otro elemento que ha acompañado la presentación del programa es la intención de ampliar la capacidad de las alcaldías para resolver problemas sin depender permanentemente de instituciones del Gobierno central o de contratistas privados. La Secretaría de Finanzas ha señalado que las 298 municipalidades tendrán además un incremento de las transferencias municipales del 5.8 % al 7.3 %, lo que, de acuerdo con la dependencia, busca fortalecer la capacidad de respuesta de los gobiernos locales.
La selección inicial de los municipios beneficiados responde, según la información divulgada sobre el programa, a criterios relacionados con las condiciones de sequía extrema, los caminos productivos y cafeteros y la ubicación de comunidades fronterizas. La distribución continuará de manera escalonada conforme ingresen nuevos equipos al país. Actualmente, se reportan 209 máquinas en Honduras, de las cuales 126 estaban listas para la primera entrega y otras 83 permanecían en procesos de ensamblaje y codificación.
Castellanos también hizo énfasis en el componente político de la iniciativa. El alcalde de Libre pidió que la distribución se mantenga bajo criterios de equidad y que ningún municipio sea excluido por el partido al que pertenezca su corporación municipal. Su posición coincide con el planteamiento oficial de que el programa deberá llegar progresivamente a las 298 alcaldías, independientemente de su filiación política.
Para garantizar el uso adecuado de los bienes públicos, el programa contempla mecanismos de seguimiento tecnológico. Entre las medidas anunciadas figura un sistema de telemetría satelital, mediante el cual se podrá conocer información como la ubicación de las máquinas, las horas de operación, el consumo de combustible y otros datos relacionados con su productividad. El objetivo es establecer controles sobre el uso de los equipos y facilitar la supervisión de las labores realizadas.
El Gobierno también ha anunciado condiciones de mantenimiento para los primeros años de operación, mientras las municipalidades deberán organizar la utilización de los equipos de acuerdo con sus necesidades. El reto será convertir la inversión en resultados visibles y sostenibles: caminos transitables, obras de prevención, respuesta ante emergencias y reducción de costos para las comunidades.
Con la incorporación de maquinaria propia, las alcaldías hondureñas tendrán una herramienta que podría modificar la forma en que ejecutan parte de sus proyectos de infraestructura. Para Castellanos, el ahorro generado puede liberar recursos municipales que actualmente se destinan a alquileres y contrataciones, permitiendo orientarlos hacia otras necesidades. La efectividad del programa, sin embargo, dependerá de la transparencia, mantenimiento, planificación y correcto uso de los equipos en beneficio de la población.