MADRID, España. España contabilizó 254.730 hectáreas de superficie forestal afectadas por incendios entre el 1 de enero y el 17 de agosto de 2026, según el último balance del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO). La cifra supone un descenso del 13,8 % respecto a las 295.580 hectáreas estimadas durante el mismo periodo de 2025, equivalente a casi 41.000 hectáreas menos.
El dato adquiere especial relevancia porque es la primera vez desde el inicio de la campaña de incendios de 2026 que España se sitúa por debajo del registro del año anterior. Sin embargo, el descenso estadístico no significa que la temporada pueda considerarse favorable, debido a la magnitud de varios siniestros y a que agosto continúa presentando condiciones especialmente peligrosas para la propagación del fuego.
Una de las características más preocupantes del balance es la concentración de los daños. Hasta la fecha analizada se contabilizan 42 Grandes Incendios Forestales (GIF) —aquellos que superan las 500 hectáreas de superficie forestal afectada—, responsables de 223.872,57 hectáreas, prácticamente el 88 % del total registrado en el país.
El impacto tampoco se limita a un solo tipo de ecosistema. De acuerdo con los datos difundidos por MITECO, 127.025,78 hectáreas corresponden a superficie arbolada, mientras que otras 115.237,39 hectáreas pertenecen a vegetación leñosa no arbolada y 12.466,49 a vegetación herbácea. El balance muestra así una importante afectación directa sobre masas forestales y áreas de vegetación natural.
La evolución de 2026 ha sido especialmente cambiante. A comienzos de junio, los registros ya mostraban 30.229 hectáreas quemadas, casi cuatro veces más que en el mismo periodo de 2025, lo que evidencia la intensidad con la que comenzó la temporada. La situación se agravó posteriormente durante el verano, hasta superar las 250.000 hectáreas acumuladas a mediados de agosto.
El despliegue de los medios estatales también refleja la dimensión de la emergencia. Hasta el 17 de agosto, los recursos aéreos estatales habían acumulado 8.753 horas de vuelo, un volumen muy superior al registrado un año antes. El incremento del operativo se produce en un contexto marcado por grandes incendios y una elevada demanda de apoyo para las comunidades autónomas.
Y aunque el balance anual comienza a mostrar una reducción frente a 2025, España permanece bajo condiciones de riesgo elevado este 18 de agosto. Una intensa ola de calor afecta a amplias zonas del país, con temperaturas que han superado los 40 °C en numerosos puntos y avisos extremos en algunas regiones. La combinación de calor, baja humedad y viento mantiene un escenario favorable para la rápida propagación de incendios.
Por ello, las autoridades mantienen la vigilancia mientras continúan las labores de prevención y extinción. En la Comunidad Valenciana, por ejemplo, se ha anunciado el nivel 3 de preemergencia por riesgo extremo de incendios del 19 al 21 de agosto, con restricciones sobre actividades y acceso a determinadas zonas forestales. El balance de 254.730 hectáreas supone una mejoría estadística frente a 2025, pero la temporada de incendios todavía está lejos de terminar y las condiciones meteorológicas podrían modificar nuevamente las cifras.
