La bancada del Partido Liberal de Honduras (PLH) decidió presentar una propuesta alternativa para reformar el subsector eléctrico, luego de concluir que el proyecto actualmente discutido en el Congreso Nacional no satisface sus planteamientos. El jefe de bancada, Jorge Cálix, confirmó que la iniciativa será presentada este martes y que fue construida con asesoría de especialistas nacionales y extranjeros.
Cálix explicó que la posición liberal se fundamenta en una premisa que considera irrenunciable: la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) debe continuar siendo propiedad del Estado hondureño. Bajo esa visión, la bancada no respalda la creación de una sociedad anónima de capital variable como parte de la reorganización planteada para el sector.
El diputado cuestionó particularmente ese modelo societario porque, según argumentó, las acciones de una sociedad anónima pueden ser transferidas y sus propietarios no necesariamente quedan identificados públicamente. Por esa razón, sostuvo que la estructura propuesta por los liberales debe garantizar que el patrimonio y los activos estratégicos de la empresa eléctrica permanezcan bajo control estatal.
La nueva iniciativa fue elaborada después de un proceso de análisis en el que, según Cálix, participaron expertos nacionales e internacionales y se revisaron experiencias de otros países. El dirigente liberal aseguró que el diagnóstico evidencia un rezago de aproximadamente 30 años en el sector energético hondureño y que la reforma debe enfocarse en resolver problemas estructurales, no únicamente en modificar la organización de la estatal.
Entre los objetivos planteados figura la permanencia de todos los activos de la ENEE en la empresa matriz, además de una estrategia para reducir las pérdidas y enfrentar el hurto de electricidad. La propuesta también busca introducir mecanismos que permitan mejorar la eficiencia del sistema y generar condiciones para reducir el costo de la energía para los consumidores.
La decisión liberal podría ser determinante para el futuro de la reforma, debido a que el Congreso Nacional ya había dejado en suspenso el proyecto ante la falta de consenso entre las bancadas. En junio, la discusión no avanzó al no estar garantizados los 65 votos necesarios para aprobar el dictamen, mientras el Partido Liberal insistía en incorporar garantías para preservar el carácter estatal de la ENEE.
