San Pedro Sula, Cortés. Una mayor presencia policial comenzó a observarse en los principales puntos de movilización del transporte público del Valle de Sula, como parte de una estrategia de la DAET para contener la extorsión y otros delitos que afectan a pasajeros, conductores, ayudantes y empresarios del sector.
El despliegue, ejecutado por agentes de la USTU-SPS, comprende recorridos preventivos, patrullajes motorizados y presencia policial en las unidades de transporte. La finalidad es identificar oportunamente situaciones de riesgo y evitar que los autobuses sean utilizados como escenario para la comisión de hechos delictivos.
Uno de los puntos priorizados se encuentra en Choloma, específicamente en la terminal de la ruta López Arellano-Cerro Verde, donde los uniformados mantienen controles y vigilancia. Esta zona ya había sido identificada por la Policía Nacional como un punto estratégico para las operaciones contra la extorsión y la delincuencia en el transporte.
En San Pedro Sula, los dispositivos se concentran también en la Gran Central Metropolitana y otros puntos de abordaje, donde los agentes realizan patrullajes a pie y controles preventivos. La intención es aumentar la vigilancia precisamente en lugares donde diariamente convergen grandes cantidades de pasajeros.
La estrategia no se limita a la presencia física. Durante los operativos, los policías realizan consultas de identidad mediante el sistema NACMIS, herramienta utilizada para verificar información de ciudadanos y detectar posibles requerimientos judiciales. En julio, estos controles permitieron localizar en una parada de buses de San Pedro Sula a un hombre de 23 años que tenía una orden de captura vigente por tráfico de drogas.
Las intervenciones también contemplan verificaciones de placas y registros preventivos de las unidades. De acuerdo con la Policía Nacional, estos procedimientos buscan impedir delitos como robos, extorsión, tráfico de drogas y otros ilícitos que puedan producirse durante los recorridos o utilizar el transporte como medio de movilización.
El combate a la extorsión constituye uno de los principales objetivos de la DAET en este despliegue. La institución pretende dificultar el accionar de maras, pandillas y otras estructuras delictivas que históricamente han utilizado el sector transporte para obtener ingresos ilícitos mediante amenazas contra propietarios y trabajadores.
La ofensiva se suma a una serie de operaciones desarrolladas durante los últimos meses en el Valle de Sula. En julio, la Policía informó sobre intervenciones en sectores como Maheco, barrio Concepción y bulevar del Norte, donde se combinaron patrullajes en motocicleta, registros de unidades y consultas de identidad.
Los resultados reportados por las autoridades también incluyen capturas derivadas directamente de los controles en el transporte. El 17 de julio, agentes de la USTU capturaron en el barrio Barrandillas de San Pedro Sula a tres presuntos integrantes de una banda dedicada a asaltos en unidades de transporte público.
La Policía Nacional sostiene que la presencia permanente en las rutas permite generar un efecto preventivo y disuasivo. En otra jornada desarrollada en julio, la institución aseguró que los operativos continuos en sectores críticos de las rutas 1, 2 y 7 contribuyeron a mantener sin incidencias delictivas las unidades intervenidas durante esas jornadas.
Para los usuarios, el objetivo inmediato es recuperar la sensación de seguridad durante sus desplazamientos cotidianos. Miles de personas utilizan diariamente las diferentes rutas del Valle de Sula para trasladarse hacia centros laborales, educativos y comerciales, convirtiendo la seguridad del transporte en un asunto de alto impacto ciudadano.
La estrategia también contempla acompañamientos dentro de algunas unidades y operaciones de abordaje y desabordaje. En estos procedimientos los agentes inspeccionan personas y vehículos, además de mantener contacto directo con pasajeros y trabajadores para detectar situaciones sospechosas y fortalecer la prevención.
La Policía ha señalado que las operaciones en el transporte forman parte de un esfuerzo sostenido y no de acciones aisladas. Desde junio, la DAET y la USTU han desarrollado patrullajes vehiculares y motorizados en zonas comerciales, residenciales, corredores viales, terminales y otros puntos de alta afluencia de San Pedro Sula y Choloma.
Las autoridades también han pedido la colaboración de empresarios, conductores, ayudantes y usuarios del transporte para denunciar amenazas o hechos vinculados con la extorsión. La Policía Nacional ha recordado que existe la línea 143 para reportar este tipo de situaciones de manera confidencial.
Con el nuevo despliegue, la DAET asegura que mantendrá los operativos de manera permanente en las principales rutas y terminales del norte del país. El desafío será sostener estos controles y convertir la presencia policial en una reducción duradera de la extorsión, los asaltos y otros delitos que continúan representando una amenaza para el transporte público del Valle de Sula.
