Tegucigalpa, Honduras. Un nuevo incremento en los precios de los combustibles impactará a los consumidores hondureños a partir de la entrada en vigencia de la nueva estructura oficializada este viernes por la Secretaría de Energía (SEN), con el diésel y el queroseno entre los productos que presentan las variaciones más significativas.
El ajuste tiene como referencia el comportamiento de los precios internacionales de los derivados del petróleo, particularmente en la Costa del Golfo de Estados Unidos, mercado utilizado como referencia para la estructura de costos de los combustibles en Honduras. La propia SEN señala en sus informes que los precios nacionales son sensibles a factores externos y que las variaciones repercuten directamente en los costos logísticos.
En Tegucigalpa, la gasolina superior experimentará un aumento de L0.42, por lo que su nuevo precio será de L138.83 por galón. La gasolina regular, por su parte, subirá L1.35, hasta ubicarse en L127.42.
Pero el mayor impacto se concentra en el diésel, cuyo precio en la capital llegará a L134.25 por galón, después de un incremento de L4.80. Debido a su utilización en transporte de carga, transporte público, maquinaria y distintas actividades productivas, cualquier variación importante en este combustible puede trasladarse a los costos de operación y distribución.
El queroseno también registra un incremento considerable. En Tegucigalpa aumentará L4.31, alcanzando los L119.97 por galón. Aunque su participación en el consumo nacional es menor que la de otros derivados, el producto mantiene importancia para determinados hogares y actividades económicas. Los informes de la SEN muestran que el comportamiento del queroseno ha presentado fluctuaciones importantes durante 2026.
La zona norte tendrá igualmente una presión alcista. En San Pedro Sula, la gasolina superior quedará en L135.09, con un aumento de L0.26; la regular llegará a L123.84, después de subir L1.19; mientras que el diésel alcanzará L130.62, tras un incremento de L4.63 por galón.
Para los consumidores, el encarecimiento de los carburantes representa un desafío adicional, especialmente por el efecto que los combustibles pueden generar sobre el transporte de mercancías, los servicios y los costos de producción. La magnitud del impacto dependerá también de cuánto de estas variaciones sea absorbido por las empresas y cuánto termine trasladándose al precio final de bienes y servicios.
Con esta nueva parrilla, el comportamiento del mercado internacional vuelve a convertirse en un factor determinante para el bolsillo hondureño. La evolución de las cotizaciones de los refinados en las próximas semanas será clave para establecer si la presión sobre los precios continúa o si se produce un alivio en las siguientes estructuras semanales.

