El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este domingo que el estrecho de Ormuz permanece abierto al tráfico comercial, contradiciendo el anuncio realizado por Irán sobre el supuesto cierre de una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo.
Durante una entrevista concedida al programa Meet the Press de NBC News, el mandatario estadounidense sostuvo que la navegación continúa desarrollándose pese a la escalada militar entre Washington y Teherán. Sus declaraciones buscaron transmitir un mensaje de estabilidad en un momento de creciente preocupación por el impacto que el conflicto podría tener sobre el mercado energético internacional.
Trump también defendió la reciente ofensiva militar ordenada contra objetivos iraníes y afirmó que los ataques fueron una respuesta a nuevas acciones atribuidas a la República Islámica. Según explicó, ambos gobiernos habían alcanzado un acuerdo que calificó como "perfecto" para Estados Unidos, pero aseguró que, menos de una hora después de concluidas las conversaciones, Irán lanzó un dron contra un buque mercante, lo que provocó una nueva escalada del conflicto.
El presidente evitó profundizar en detalles sobre las operaciones militares y dedicó parte de sus declaraciones a rendir homenaje al senador republicano Lindsey Graham, cuyo fallecimiento fue informado este domingo.
En respaldo a la posición expresada por la Casa Blanca, el Comando Central de Estados Unidos afirmó que el estrecho de Ormuz permanece abierto para todas las embarcaciones que navegan conforme al derecho internacional. A través de un mensaje difundido en la red social X, el mando militar sostuvo que "Irán no controla el estrecho" y aseguró que el tráfico marítimo continúa fluyendo.
El estrecho de Ormuz conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y el océano Índico. Por esa vía marítima transita aproximadamente una quinta parte del petróleo comercializado en el mundo, además de importantes volúmenes de gas natural licuado, por lo que cualquier interrupción genera preocupación inmediata en los mercados internacionales y en los países dependientes de esas exportaciones.

La tensión aumentó tras una nueva serie de ataques cruzados entre Estados Unidos e Irán. Washington acusa a Teherán de haber atacado un buque mercante con bandera de Chipre en las proximidades del estrecho, mientras que las autoridades iraníes sostienen que sus acciones responden a los recientes bombardeos estadounidenses contra instalaciones militares y otros objetivos dentro de su territorio.
Pese al intercambio de amenazas y operaciones militares, continúan los esfuerzos diplomáticos para evitar una escalada mayor en Oriente Medio. Sin embargo, la incertidumbre sobre la seguridad en el estrecho de Ormuz mantiene en alerta a gobiernos, navieras y mercados financieros, atentos a cualquier cambio que pueda afectar el flujo del comercio energético mundial.