La temporada ciclónica 2026 en el océano Pacífico registró este martes la formación de su primer sistema tropical, luego de que organismos meteorológicos confirmaran el desarrollo de la Depresión Tropical Uno-E, un fenómeno que actualmente se desplaza sobre aguas abiertas y a gran distancia del territorio centroamericano.
A través de un boletín informativo, la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (COPECO) señaló que el sistema se encuentra a más de 2,300 kilómetros de tierra firme, por lo que no representa ninguna amenaza para Honduras ni para los países de la región. Sin embargo, la institución mantiene un monitoreo permanente de su evolución.
De acuerdo con los reportes meteorológicos internacionales, la depresión tropical presenta vientos sostenidos cercanos a los 45 kilómetros por hora y se desplaza lentamente hacia el oeste sobre el Pacífico Oriental. Las condiciones atmosféricas y oceánicas son favorables para que el sistema continúe fortaleciéndose durante las próximas horas.
Los pronósticos indican que el fenómeno podría alcanzar la categoría de tormenta tropical este miércoles, convirtiéndose en el primer ciclón nombrado de la temporada en esa cuenca oceánica. No obstante, los expertos coinciden en que su trayectoria actual lo mantiene lejos de zonas pobladas y sin riesgos inmediatos para el istmo centroamericano.
COPECO también informó sobre una segunda área de vigilancia ubicada frente a las costas del Pacífico centroamericano y al sur de México. Aunque actualmente no presenta probabilidades de desarrollo durante las próximas 48 horas, los modelos meteorológicos muestran condiciones más favorables para la próxima semana.
Según las proyecciones, esta zona de baja presión mantiene una probabilidad del 50 % de evolucionar a un ciclón tropical en un período de siete días, lo que ha llevado a las autoridades a reforzar la observación de los cambios atmosféricos en el Pacífico Oriental.
La temporada de huracanes del Pacífico Oriental inició oficialmente el pasado 15 de mayo y se extenderá hasta el 30 de noviembre. Históricamente, los meses de julio, agosto y septiembre suelen concentrar la mayor actividad ciclónica en esta región.
Especialistas señalan que el comportamiento de las temperaturas oceánicas y otros factores climáticos serán determinantes para la intensidad y frecuencia de los sistemas tropicales durante este año. Diversos centros meteorológicos han advertido que el Pacífico podría experimentar una temporada activa en comparación con años anteriores.
Las autoridades hondureñas reiteraron que, pese a la formación de la Depresión Tropical Uno-E, no existe ninguna alerta para el país. Sin embargo, recomendaron a la población mantenerse informada exclusivamente a través de los canales oficiales y seguir los boletines emitidos por los organismos de protección civil.
COPECO recordó que el monitoreo de fenómenos tropicales es constante durante toda la temporada ciclónica, especialmente en un contexto donde las lluvias y los sistemas de baja presión pueden generar afectaciones indirectas incluso cuando los ciclones se desarrollan lejos de la región.
Mientras tanto, los meteorólogos continúan observando el comportamiento de ambos sistemas en el Pacífico Oriental para determinar si las condiciones actuales favorecen un incremento en la actividad ciclónica durante los próximos días.
La formación de la primera depresión tropical del año marca oficialmente el inicio de una nueva etapa de vigilancia meteorológica para los países de Centroamérica, que cada temporada permanecen atentos a la evolución de fenómenos capaces de generar lluvias intensas, inundaciones y otros eventos asociados al clima extremo.
