La muerte del profesor Víctor Fiallos Paz, director de un instituto polivalente en Cofradía, Cortés, ha tomado un nuevo giro tras la confirmación de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) de que se trata de un homicidio y no de un suicidio, como se manejó inicialmente. Las autoridades sostienen que existen elementos técnicos y científicos que evidencian la intervención de terceras personas en el hecho.
El director de la DPI, César Ruiz, explicó que los hallazgos obtenidos durante la inspección de la escena, sumados al análisis realizado por Medicina Forense, permitieron establecer indicios claros de que la víctima fue sometida a acciones de coacción e intimidación antes de perder la vida. Según indicó, la evidencia recopilada contradice la hipótesis de una muerte autoinfligida.
Los investigadores también determinaron que quienes ingresaron al centro educativo aparentemente no utilizaron el acceso principal. De acuerdo con las primeras reconstrucciones del caso, los responsables habrían ingresado saltando uno de los muros perimetrales del inmueble, lo que refuerza la teoría de una acción planificada para sorprender a la víctima sin levantar sospechas.
Las pesquisas señalan además que la escena habría sido manipulada con el propósito de desviar la investigación y hacer creer que se trataba de un suicidio. No obstante, los peritajes forenses y criminalísticos permitieron identificar inconsistencias que llevaron a los especialistas a concluir que hubo participación directa de otras personas en el crimen.
Uno de los aspectos que ahora concentra la atención de los equipos de investigación es la posible relación entre este homicidio y la muerte de una estudiante del mismo centro educativo, registrada aproximadamente 24 horas antes. Las autoridades analizan si ambos hechos podrían estar conectados y si existe algún vínculo entre las circunstancias que rodearon ambos casos.
Durante el proceso investigativo también fue localizada una carta en la escena. Aunque la DPI evitó revelar detalles de su contenido para no afectar las pesquisas, las primeras evaluaciones sugieren que quien la escribió podría haber actuado motivado por un sentimiento de venganza o por la intención de asumir un supuesto rol de “justiciero” relacionado con acontecimientos recientes ocurridos en la comunidad educativa.
La DPI informó que mantiene dos equipos especializados trabajando simultáneamente en la recolección de testimonios, análisis de comunicaciones, revisión de movimientos y reconstrucción cronológica de las últimas horas tanto del director como de la estudiante fallecida. El objetivo es establecer posibles conexiones entre ambos casos, identificar a los responsables y llevarlos ante la justicia en una investigación que ha generado conmoción en la comunidad educativa de Cortés.
