El Gobierno de Honduras confirmó que la próxima semana pondrá en marcha una ofensiva de seguridad dirigida a debilitar las estructuras del crimen organizado, incluyendo maras y pandillas que operan en distintos puntos del territorio nacional. Las autoridades adelantaron que el plan contempla nuevas herramientas tecnológicas, cooperación internacional y una intervención inicial en 40 municipios identificados como focos prioritarios de violencia.
El anuncio fue realizado por el ministro de Comunicación y Estrategia, José Argueta, quien aseguró que las acciones forman parte de una estrategia integral diseñada para fortalecer la capacidad operativa del Estado frente a organizaciones criminales que han ampliado su influencia en diversas regiones del país.
De acuerdo con el funcionario, la iniciativa surge tras la participación de Honduras en la cumbre internacional "Escudo de las Américas", un espacio de coordinación regional impulsado por Donald Trump, donde varios gobiernos del continente acordaron reforzar mecanismos conjuntos para enfrentar amenazas transnacionales como el narcotráfico, las pandillas y otras redes delictivas.
Las autoridades indicaron que el fortalecimiento de las fuerzas de seguridad incluirá la llegada de equipos especializados, tecnología de apoyo y personal técnico internacional. Según Argueta, parte de esos recursos ya comenzó a arribar al país y será incorporada a las operaciones que se desarrollarán en los municipios priorizados por los organismos de seguridad.
Uno de los acuerdos promovidos durante los encuentros regionales es avanzar hacia una clasificación más severa de las maras y pandillas, considerándolas organizaciones terroristas. El Gobierno sostiene que esta figura permitiría ampliar las herramientas legales disponibles para investigar, capturar y judicializar a integrantes de estructuras criminales que operan dentro y fuera de las fronteras nacionales.
El plan también estará respaldado por mecanismos de cooperación con países latinoamericanos y naciones europeas, orientados al intercambio de inteligencia, asistencia técnica y fortalecimiento institucional. Las autoridades consideran que el carácter transnacional del crimen organizado exige una respuesta coordinada entre Estados para enfrentar el flujo de recursos ilícitos, armas y redes de financiamiento criminal.
Paralelamente, el Ejecutivo continuará impulsando reformas internas en materia de seguridad. Entre ellas destacan la reciente creación de la Agencia Nacional Contra el Crimen, la cancelación de la Dirección Policial Anti Maras y Pandillas Contra el Crimen Organizado (Dipampco) y nuevos procesos de depuración institucional. El Gobierno aseguró que las medidas buscan consolidar cuerpos de seguridad más eficientes, transparentes y coordinados para responder a los desafíos que enfrenta Honduras en la lucha contra la criminalidad.