El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó este miércoles un mensaje directo a Irán: aceptar las condiciones de paz o enfrentar una escalada militar significativamente más agresiva. Sus declaraciones se producen en un momento crítico, con negociaciones en curso y un frágil alto el fuego en vigor.
A través de su red Truth Social, el mandatario afirmó que si Teherán accede a los términos pactados, Washington pondría fin tanto a las operaciones militares como al bloqueo naval impuesto sobre la República Islámica, una medida que ha tensado aún más el escenario regional.
Trump calificó la operación militar como “legendaria” y aseguró que su final permitiría la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz, vital para el comercio global de petróleo y mercancías, incluso para el propio Irán.
Sin embargo, el tono del mandatario cambió al advertir que, en caso de rechazo, Estados Unidos intensificará su ofensiva. “Si no aceptan, comenzarán los bombardeos y serán de un nivel mucho mayor que antes”, afirmó, elevando la presión sobre el liderazgo iraní.
Las declaraciones coinciden con reportes del medio Axios, que señalan que Washington espera una respuesta de Teherán en las próximas 48 horas sobre una propuesta que podría marcar el fin del conflicto.
Según fuentes de la Casa Blanca citadas por ese portal, ambas partes nunca habían estado tan cerca de un acuerdo desde el inicio de la guerra impulsada por Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero, lo que sugiere un posible punto de inflexión en la crisis.
Actualmente, el escenario está marcado por un alto el fuego indefinido que busca dar espacio a negociaciones que durante semanas permanecieron estancadas, mientras aumentaban las tensiones militares en la región del Golfo Pérsico.
El borrador del acuerdo, contenido en un memorando de una página, incluiría compromisos clave: Irán aceptaría una moratoria en el enriquecimiento nuclear, mientras Estados Unidos levantaría sanciones económicas y liberaría miles de millones de dólares en fondos congelados.
Además, el documento contempla la reapertura total del tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz, cuya interrupción por parte de Irán fue una respuesta directa a las acciones militares occidentales.
En paralelo, Trump anunció recientemente la suspensión temporal de la operación militar iniciada días atrás, tras una solicitud de Pakistán, cuya mediación ha sido clave para avanzar en las conversaciones diplomáticas.
Por su parte, el Comando Central de Estados Unidos reportó que el bloqueo naval sigue activo y ha impedido el paso de al menos 50 embarcaciones, evidenciando la magnitud de la presión ejercida sobre Teherán mientras se define el rumbo del conflicto.