Honduras, Abril 2026. _ Los tratamientos contra el cáncer pueden afectar mucho al cuerpo de una persona. El tratamiento puede provocar náuseas, cambios en el apetito, el gusto y el olfato, diarrea o estreñimiento, dificultando así cubrir sus necesidades nutricionales. Por suerte, existen estrategias que puedes usar para sobrellevar estos efectos secundarios, explica Grace Fjeldberg, Dietista Nutricionista Titulada, Nutrición/Oncología, Mayo Clinic Health System, Mankato, Minnesota.
Apoyo a la nutrición durante el tratamiento del cáncer.
El peso cambia. Los cambios de peso son habituales. Perder peso sin esfuerzo puede reducir la masa muscular, la resistencia y la calidad de vida. El aumento de peso puede provocar el desarrollo de otras enfermedades, como la diabetes o las enfermedades cardíacas. Intenta mantener tu peso durante el tratamiento, incluso si está fuera de un rango normal.
Cambios en el apetito. El cáncer y el tratamiento pueden hacer que pierdas el apetito o que comas más de lo habitual. Si pierdes el apetito:
· Come tentempiés pequeños y ricos en calorías, como yogur, frutos secos, crema de cacahuete y aguacate.
· Come más cuando tengas mejor apetito.
· La comida puede sonar poco atractiva incluso cuando tienes hambre, lo que dificulta comer. Intenta encontrar algo que te resulte apetitoso.
· Ten snacks a mano.
Si comes más cuando estás estresado:
· Elige snacks como frutas, verduras y palomitas.
· Busca formas de gestionar el estrés sin comer, como salir a pasear o llamar a un amigo.
Náuseas. Sentirse mal o vomitar por los tratamientos dificulta la comida. Pequeños cambios en lo que y cómo comes pueden ayudarte a sentirte mejor.
· Come alimentos que sean fáciles para el estómago, como galletas saladas, tostadas, caldo o sopas a base de caldo, paletos, caramelos duros, pasta simple y arroz.
· Come cinco o seis comidas pequeñas al día. Las comidas más pequeñas suelen ser más fáciles de mantener.
· No te saltes comidas ni tentempiés. Incluso cuando no tengas hambre, intenta comer; El estómago vacío puede empeorar las náuseas.
· Bebe pequeñas cantidades de líquido durante las comidas y a lo largo del día.
· Prueba con pretzels o galletas saladas con tus medicinas si tu equipo médico te dice que está bien.
El gusto y el olfato cambian. El tratamiento contra el cáncer puede alterar el sabor o el olor de los alimentos. Algunas personas dicen que la comida sabe insípida. Otros dicen que sabe a metálico o a demasiado dulce o salado. Puede que necesites probar diferentes alimentos para encontrar cuál te funciona.
Para ayudar con los cambios de sabor:
· Ilumina el sabor. Añade un poco de limón, lima o vinagre a menos que te duele la boca.
· Prueba sabores fuertes. Utiliza especias como canela, jengibre, albahaca o romero.
· Haz que los alimentos sean más dulces. Añade azúcar u otro edulcorante si la comida sabe amarga o ácida.
· Usa marinadas antes de cocinar.
· Elige otras proteínas. Si la carne no sabe bien, prueba con alubias, frutos secos o pescado.
· Usa utensilios de plástico o bambú. Estos pueden ayudar si la comida sabe a metálico.
· Prueba alimentos nuevos. No tendrás expectativas sobre el sabor.
Para ayudar con los olores fuertes:
· Cocina la comida en el microondas o usa una olla de cocción lenta o una olla instantánea en el garaje.
· Come alimentos fríos o a temperatura ambiente.
· Cubre la comida mientras se cocina.
· Utiliza una ventana o un ventilador para ayudar a eliminar los olores desagradables.
· Bebe de un vaso tapadero.
· Pide a un amigo que cocine para ti.
Dolor de garganta, boca o dificultad para tragar. Cuando te duele la garganta o te cuesta tragar, comer puede ser doloroso o cansado. Estos consejos pueden ayudarte:
· Ablanda la textura. Opta por alimentos suaves, como cereales cocidos, puré de patatas o huevos revueltos.
· Enfriar las cosas. Elige batidos, helados o un bol de helado.
· Toma bocados pequeños y corta la comida en trozos diminutos.
· Evita lo que te moleste. Los alimentos picantes, ácidos, crujientes o a base de vinagre, los cítricos, la salsa de tomate o las bebidas carbonatadas pueden causar molestias.
· Chupa trozos de hielo o polos de hielo.
Diarrea y estreñimiento. Los cambios intestinales son efectos secundarios desagradables pero comunes del tratamiento contra el cáncer. Para ayudar con la diarrea:
· Come comidas y tentempiés pequeños y frecuentes.
· Elige alimentos blandos y bajos en fibra.
· Evita la cafeína y el alcohol.
· Limita la lactosa que se encuentra en la leche y el yogur.
· Evita sustitutos del azúcar como el sorbitol, xilitol o manitol, que suelen encontrarse en caramelos o chicles sin azúcar.
· Bebe muchos líquidos, incluidos líquidos que contienen electrolitos, para mantenerte hidratado.
Para el estreñimiento, intenta hacerlo:
· Bebe suficiente líquido para mantenerte hidratado y mantener las heces blandas.
· Intenta beber entre ocho y diez tazas de agua cada día.
· Tomar café caliente, té o sopa a base de caldo por la mañana puede ayudar a que los intestinos se muevan.
· Usa el baño cuando sientas la necesidad.
· Mueve el cuerpo. Incluso los paseos cortos ayudan a que tu sistema digestivo funcione mejor.
· Mantén horarios regulares para comer.
· Sigue una dieta alta en fibra.