Offline
Bombardeos en Irán y ultimátum de Trump por Ormuz elevan la guerra a nivel crítico global
Ataques aéreos de EE. UU. e Israel golpean el corazón energético de Irán, mientras Trump lanza un ultimátum por el Estrecho de Ormuz en una escalada que sacude al mundo.
Por Administrador
Publicado en 04/04/2026 17:30 • Actualizado 04/04/2026 17:31
Mundo

En el día 36 del conflicto en Medio Oriente, la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán entró en una fase de alta intensidad tras una serie de ataques aéreos conjuntos que impactaron instalaciones estratégicas del sector energético iraní.

Las operaciones militares de este sábado se concentraron en la provincia de Khuzestán, en el suroeste del país, donde se encuentra uno de los complejos petroquímicos más importantes de la nación.

En particular, los bombardeos golpearon el polo industrial de Mahshahr, considerado clave en la producción de derivados del petróleo y en la estructura económica iraní.

Las explosiones se registraron en múltiples instalaciones de la zona económica especial, incluyendo las plantas Fajr 1 y 2, Rijal, Amir Kabir y Bandar Imam, según reportes de medios estatales iraníes.

Autoridades locales confirmaron que al menos tres empresas fueron alcanzadas de forma directa, lo que provocó incendios de gran magnitud y daños estructurales aún en proceso de evaluación.

El vicegobernador provincial, Valiollah Hayati, indicó que los equipos de emergencia actuaron de inmediato para contener las llamas y evacuar al personal de las áreas más comprometidas.

De acuerdo con cifras oficiales, los ataques dejaron al menos cinco muertos y unos 170 heridos, aunque fuentes locales advierten que el número podría aumentar debido a la densidad industrial de la zona afectada.

El Ejército israelí reconoció su participación en la operación, argumentando que las instalaciones atacadas estaban vinculadas a la producción de materiales utilizados en misiles balísticos y armamento.

Según fuentes de defensa, la estrategia apunta a debilitar de manera sostenida la capacidad militar iraní, especialmente su programa de misiles y drones.

De forma paralela, se reportaron explosiones en las inmediaciones de la planta nuclear de Bushehr Nuclear Power Plant, ubicada en la costa del Golfo Pérsico.

Un proyectil impactó cerca de la instalación, causando la muerte de un guardia de seguridad y daños en un edificio auxiliar, según la Organización de Energía Atómica de Irán.

La Agencia Internacional de Energía Atómica confirmó el incidente y señaló que, hasta el momento, no se ha detectado daño en el reactor ni fugas radiactivas.

No obstante, el organismo advirtió que cualquier acción militar cerca de instalaciones nucleares operativas constituye una violación a normas internacionales y representa un riesgo significativo.

Por su parte, Rusia, socio técnico del proyecto nuclear de Bushehr, condenó el ataque y evacuó a 198 empleados de la corporación estatal Rosatom como medida preventiva.

En el plano geopolítico, la ofensiva forma parte de una estrategia más amplia dirigida contra el sector energético iraní, considerado vital para financiar sus capacidades militares.

El conflicto también ha tenido un fuerte impacto en los mercados globales debido al cierre del Estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20 % del petróleo mundial.

El presidente estadounidense, Donald Trump, lanzó un ultimátum a Teherán exigiendo la reapertura del paso marítimo antes del lunes, advirtiendo consecuencias “catastróficas” en caso de incumplimiento.

Mientras tanto, la tensión diplomática continúa en aumento, con Irán rechazando propuestas de negociación, aunque fuentes internacionales mencionan contactos indirectos en curso.

Organizaciones de derechos humanos han reportado un aumento en las víctimas civiles, elevando el total del conflicto a más de 2.000 afectados desde su inicio el pasado 28 de febrero.

Expertos advierten que la destrucción de infraestructura petroquímica podría generar efectos en cadena en el suministro global de energía y productos derivados.

A nivel internacional, crece la preocupación por una posible expansión del conflicto hacia otras rutas estratégicas como el estrecho de Bab el-Mandeb, lo que agravaría aún más la crisis.

Aunque las autoridades iraníes aseguran haber controlado los incendios en Mahshahr y descartan riesgos nucleares inmediatos en Bushehr, la situación permanece altamente volátil en una guerra que ya redefine el equilibrio de poder en Medio Oriente.

Comentarios
¡Comentario enviado exitosamente!

Más noticias