Un exmilitar nicaragüense condenado a medio siglo de prisión por el delito de “traición a la patria” fue excarcelado en las últimas horas, en un hecho que coincide con la creciente presión ejercida por Estados Unidos para que el gobierno de Nicaragua libere a los presos políticos.
Se trata del capitán en retiro Aníbal Rivas Reed, de 61 años, quien fue sentenciado en junio del año pasado en un proceso judicial que su familia y organizaciones defensoras de derechos humanos calificaron como arbitrario.
De acuerdo con reportes de medios de comunicación nicaragüenses que operan desde el exilio, Rivas Reed abandonó el centro penitenciario el jueves y fue trasladado por las autoridades a su residencia en la ciudad de Matagalpa, al norte del país.
El diario digital Confidencial informó que la salida del exmilitar no implicó una liberación plena, ya que permanece bajo vigilancia estatal, una condición que limita su movilidad y su contacto con el entorno social.
En la misma línea, el periódico La Prensa detalló que Rivas Reed quedó bajo supervisión policial permanente, un mecanismo utilizado con frecuencia por las autoridades nicaragüenses en casos considerados políticamente sensibles.
La excarcelación se produce en un contexto de creciente escrutinio internacional, especialmente por parte de Estados Unidos, que ha reiterado su exigencia de liberar a personas detenidas por motivos políticos en Nicaragua.
Hasta el momento, el gobierno nicaragüense no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre las razones de la excarcelación ni sobre el estatus legal definitivo del exmilitar condenado.
El caso de Rivas Reed se suma a una serie de decisiones similares registradas en los últimos meses, que analistas interpretan como movimientos tácticos del régimen ante la presión diplomática y las demandas de la comunidad internacional.